Pinamar, Pinamar, Buenos Aires, Argentina
Estudio de Abogacía
Memoria Descriptiva
Acostumbrados a abordar el proyecto desde el territorio, donde la topografía , el bosque y la normativa entre otros factores nos imponen las condiciones de contexto, la intervención en el barrio San José, en cambio , nos impuso un cambio de escala radical. El proyecto basaba en intervenir dentro de un contenedor preexistente: un departamento vacío en un nuevo edificio destinado a oficina, genérico, geométrico e insípido, desprovisto de cualquier estímulo espacial previo, nada personal.
La premisa del encargo fue clara pero compleja: diseñar las oficinas para una pareja de abogados jóvenes. El programa requería romper con la solemnidad tradicional e intimidante de los estudios jurídicos para dar paso a una atmósfera contemporánea, dinámica y, fundamentalmente, contenedora. Un ejercicio de micro-arquitectura e interiorismo atípico para el estudio basado en el detalle constructivo.
Ante la neutralidad del espacio original, la estrategia proyectual se centró en la creación de un "sistema de capas" y mobiliario integrado que redefine las preexistencias y califica los diferentes sectores sin necesidad de tabiques ciegos que fragmenten la continuidad espacial, lumínica y visual.
El espacio se organiza a partir de grandes planos de guardado y equipamiento a medida:
El plano tecnológico y de servicio .Sobre uno de los laterales longitudinales se desplegó un gran frente técnico en melamina color grafito que unifica visualmente el espacio. Este plano absorbe las funciones de archivo, el mueble para el televisor e integra los accesos técnicos y el tablero eléctrico, liberando las áreas de circulación.
La proporción apaisada: En contraposición al plano oscuro, un extenso mueble bajo con enchapado símil madera recorre el lateral opuesto, rematando en una gran barra de trabajo que estira las proporciones del ambiente y aporta calidez.
El filtro vegetal: Como elemento divisorio sutil entre el área de recepción y el espacio de trabajo principal, se diseñó un mueble bajo de madera que funciona como macetero integrado. Esta barrera vegetal actúa como un filtro vivo y traslúcido, otorgando privacidad al sector de escritorios sin interrumpir las visuales cruzadas ni la entrada de luz natural
La intervención demuestra que la especificidad y el rigor arquitectónico no dependen de la escala ni la temática de la obra. Abordar el micro-interiorismo en el Barrio San José nos permitió trabajarsobre una caja genérica e inerte y desde ahí construir un universo propio a través de la escala del detalle, la sensibilidad material y la comprensión de las dinámicas de trabajo.
Ariel Galera, Arq.
Cesar Amarante, Arq.
Francisco Villamil, Arq.
Juan Cardoso Lopes, Arq.